Ya estamos hablando de la tercera ley, que como todas las demás no sólo es sorprendente e importante, también es muy reveladora.

Es la clave para comprender por fin, cómo afectan nuestros pensamientos sobre nuestro estado de ánimo y nuestro bienestar general.

La tercera ley nos dice: EL TIEMPO NO EXISTE, todo es ahora.

Es importante que sepas que cada vez que recuerdas algo que ya te ha sucedido, o piensas en algo que crees que te puede suceder, para tu inconsciente, está sucediendo en ese preciso instante. Nuestro inconsciente no conoce el «tiempo». No sabe distinguir cuando ocurrió o cuando ocurrirá lo que tu estas pensando.

Un pensamiento, se convierte en una realidad al momento para nuestro inconsciente.

Todo es al momento, todo es ahora, sólo existe el presente.

Imagina que la señora de la foto está pensando que a su hijo le ha sucedido algo porque se retrasa, o quizás que su marido se puede quedar sin trabajo, o que sus padres se hacen mayores y se pueden poner enfermos.

¿Te ha pasado alguna vez?

¿Te has preocupado por algo de forma irracional y te has encontrado mal?

Podemos incluso tener taquicardias tan sólo con imaginar que algo puede suceder, ¿me equivoco?

Ahora imagina que la señora de la foto piensa que su hijo se retrasa porque está con sus amigos y se lo está pasando muy bien, que su marido es tan bueno en su trabajo que es muy posible que le den un ascenso y lo afortunada que se siente porque sus padres, a pesar de hacerse mayores gozan de una excelente salud. ¿Crees que tendría la misma cara?

Estoy completamente segura de tu respuesta. Ahora ya sabes mucho más sobre tu inconsciente, es decir, sobre ti mismo. Esto te permite modificar tus pensamientos de forma consciente, con su conscuente repercusión en tu estado de ánimo y posteriormente en tu estado físico.

Ya te he comentado al principio, que esta ley, como las dos anteriores que ya conoces, es maravillosa. Nos permite imaginarnos un futuro perfecto, puedes crear e inventar tantas realidades como desees, prueba a imaginar la vida que deseas, como van estar tus hijos, tus padres, tú puedes hacer que todo sea tal y como tu lo pienses.

Ahora es muy posible que estes pensando que todo eso es ¡mentira!, ¿me equivoco?. Tranquilo tienes razón, es mentira, todo es completamente falso. Pero no olvides que es exáctamente igual de falso que los pensamientos del principio, de accidentes, de falta de trabajo, de enfermedades. Todos y cada uno de los pensamientos que he mencionado son falsos! La única diferencia es cómo te van a hacer sentir.

Ya sabes que somos responsables de nuestros pensamientos. Además sabes que la mayoría de ellos están basados en creencias y además la mayoría de esas creencias nos sirven para ponernos límites, son creencias limitantes.

Ya dispones de una herramienta más para avanzar, para dejar de ser un adolescente emocional, para empezar a tomar las riendas de tu vida.

Prueba a hacer cosas diferentes de las que hacías hasta ahora, prueba a prestar atención a tu fisiología, observa qué situaciones hacen que pierdas los nervios, observa qué emociones hay en tu día a día y empieza a utilizar todos estos nuevos conocimientos que van llegando a tí. Recuerda que el límite lo pones TÚ.

Date las gracias por haberte dedicado estos minutos que has estado leyendo, dale las gracias a tu inconsciente por el aprendizaje y si crees que esta información puede ser útil para otras personas no dudes en compartirla.

Esther Campillo