A lo largo de la historia de la humanidad, la búsqueda de la felicidad ha sido uno de los motores de nuestra existencia. Desde los orígenes de la vida, nos hemos ido adaptando a las circunstancias con el objetivo de sobrevivir.

Esta capacidad de adaptación es la que nos ha traído hasta este tiempo. Vivir y sobrevivir han sido casi lo mismo.

Quizás ha llegado la hora de comprender que la felicidad no es una estación de llegada, es una forma de viajar. Una forma de viajar que nos permita precisamente adaptarnos a esos cambios con ilusión, con la creencia de que es lo mejor para nosotros y que nos permita empezar a vivir dejándonos llevar… pensando que alguna fuerza mucho más grande que nosotros mismos nos guía, es decir, dejar de sobrevivir para empezar a vivir.

Es hora de empezar a disfrutar de todo lo que tienes, no por ello tienes que dejar de buscar lo que quieres encontrar, me refiero a que disfrutes del camino, disfrutar depende única y exclusivamente de ti. 

Somos la causa y el efecto de nuestras vidas, con las decisiones que tomamos con respecto de nuestros actos nos construimos a nosotros mismos y esos nos transforma poco a poco, define nuestra forma de vivir.

Las etapas de nuestras vidas nos otorgan sabiduría y experiencia para enfrentarnos a todos los desafíos que nos pone la vida, los resolvemos y nos reforzamos para crecer y desarrollarnos.

Somos seres en constante crecimiento. Hay que darse cuenta de que crecer no significa rechazar los valores que ya tenemos, sino filtrarlos para poder aspirar a ser libres para poder así, seguir dándole sentido a nuestra existencia.

No podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor, de hecho pretenderlo ya me parece una locura en sí. Lo que si podemos, es decidir con que actitud afrontamos esas situaciones. ​Saber que valores nos vendrían bien para vivir todos esos momentos de dificultad con una actitud diferente.

Te sugiero que hagas una lista con esos valores, y evoques cualquier día de tu vida que tú te hayas sentido así. Te sorprenderá darte cuenta de cómo te sientes cuando eres ese valor. Digo eres, porque cuando estás conectado con algo positivo eres TÚ, y sabiendo eso, date cuenta de que puedes recurrir a ese estado siempre que lo creas necesario.

Puedes empezar con uno cada día. Recuerda que los hábitos se crean con la repetición, así que no te canses, no desfallezcas porque te parezca difícil, cada uno de nosotros tenemos un ritmo de aprendizaje perfecto, y todo cambio sucede en el instante preciso, en ese instante en el que estás preparado para que ocurra.

Te aseguro que se puede hacer, el grado de dificultad dependerá de tu actitud, así que te invito a que la primera palabra de tu lista sea esta: APRENDIZAJE.

Puedes evocar algún día de tu vida en el que te hayas dado cuenta de que has conseguido algo que tú pensabas que era muy difícil, y de pronto te das cuenta de que no era para tanto. Seguro que hay algún momento así en tu vida, quizás en la escuela, quizás practicando algún deporte, o quizás preparando una receta de cocina.

Quizás sea un buen momento para pensar que aquí puede empezar el resto de tu vida,que ha llegado la hora de darle prioridad a tus deseos. Ha llegado la hora de empezar a prestarle atención a tu cuerpo, a tus pensamientos y a tus emociones.

Recuerda que tu decides como es el resto de tu viaje. Un viaje apasionante, observa a tu alrededor, disfruta de todo lo que ves, todo es un reflejo de nosotros mismos. Si, empieza a darte cuenta de cuantas cosas buenas hay a tu alrededor, de cuanta gente fascinante conoces, de cuanto amor te rodea, todo eso también forma parte de tí.

Date cuenta de que todo aquello a lo que pretas atención lo refuerzas, así que empieza a prestar atención a todo aquello que lo merezca, poco a poco te darás cuenta de que cada vez es más fácil hacerlo.

Espero que todo esto te sirva para ser un poco más feliz. Mientras te encaminas con un nuevo objetivo, puedes darte cuenta de como tu bienestar afecta de forma positiva a todos los que te rodean, todo lo que cambias tú, cambia a tu alrededor también.

Si crees que esta información puede ser útil para alguien que conozcas no dudes en compartirla, ellos te lo agradecerán y yo también.

Dale las gracias una vez más a tu inconsciente por el aprendizaje y por su capacidad de generar en tí nuevos comportamientos.

Esther Campillo.