Desde que aparece en tu vida la Bioneuroemoción surge la palabra «inconsciente» en todas partes ¿verdad?

¿No te has preguntado que es eso del Inconsciente? ¿Acaso es que todo lo que hago, lo hago sin darme cuenta?

Con este artículo pretendo mostrarte que parte de nuestras vidas transcurre así, de forma inconsciente, y cuales son las herramientas de las que todos disponemos para conocer un poco más sobre nosotros mismos. ¿De qué forma ese gran desconocido condiciona nuestras vidas y que podemos hacer? Así poco a poco podremos ir tomando un poco de conciencia, es decir, aprender de todo lo que nos rodea y aprender un nuevo idioma que hasta ahora es para nosotros desconocido.

Podemos decir que la parte visible del iceberg es nuestro consciente, sí, solo esa parte, asusta pensar que el resto sea el inconsciente ¿verdad?

La parte consciente es todo aquello a lo que prestamos atención, aquello en lo que nos fijamos. El resto opera de forma inconsciente. ¿Cuántas veces has estado haciendo algo sin darte cuenta? ¿Quizás conduciendo? ¿Quizás cocinando? ¿Te ha ocurrido alguna vez? Pues en todas esas ocasiones en las que tu no estas fijándote en lo que haces es cuando estás actuando de forma inconsciente.

Actuamos en la mayor parte de las ocasiones como si fuésemos marionetas, nuestras creencias no nos permiten demostrar nuestras verdaderas emociones. Nuestras creencias se han formado a lo largo de nuestras vidas en función del entorno en el que hemos crecido, la educación que hemos recibido, como nos han enseñado a vivir, en definitiva todo aquello que nos han inculcado y que hasta ahora pensábamos que era la única forma de actuar.

Si estás leyendo este artículo es porque tienes curiosidad por saber un poco más, porque tienes dudas sobre tu forma de vivir o porque quizás haya llegado para ti el momento de cambiar, de ser una persona más libre, una persona  que ha comprendido que para obtener resultados diferentes habrá que empezar a hacer cosas diferentes.

La libertad de la que te hablo radica en tener la certeza de que eres un ser único y excepcional, un ser que hasta ahora, se movía pensando en que lo hacía de la mejor forma posible, que sabía hacerlo, y que ahora gracias al nuevo conocimiento que ha llegado a tí, lo puedes hacer de forma diferente, teniendo siempre presente que todo lo que has hecho hasta ahora ha sido siempre tu mejor opción, pero que ahora esas creencias ya han caducado para tí, sin olvidar dar las gracias a todos los que te las han enseñado, ya que sin ellos, hoy tú no estarías aquí intentando cambiarlas, evitando así, caer en el victimismo del que justo estas empezando a salir mientras lees este artículo.

La libertad también te hace ser responsable, ser responsable es saber que las decisiones que tomas tienen consecuencias y que tú también eres el creador de esas consecuencias, se trata de convertirse emocionalmente en adultos y de decirle a nuestro niño interior que todo está bien, que todo forma parte de la perfecta evolución y que sin todo lo que te ha pasado en tu vida, ahora no estarías aquí. Da las gracias a todos los que te han permitido renovarte, sin ellos no habrías aprendido a evolucionar.

Es importante que sepas que tú eres el protagonista de la película de tu vida, qué el papel principal lo has elegido tú, y que todas las personas que te rodean sólo son los actores secundarios. Cada vez que escapas de algo en tu vida, sólo vas a conseguir cambiar los actores secundarios, imprescindibles para que tú sigas interpretando tu papel. No habrá cambios hasta que seas consciente, hasta que te des cuenta de que eres el actor principal y que tú eliges que papel quieres interpretar, los demás sólo están ahí ayudándote, colaborando contigo.

Para conocer algo más de lo que estamos hablando disponemos de cuatro leyes que nos explican cómo funciona nuestro inconsciente. Estas leyes son las grandes herramientas de las que disponemos para empezar a cambiar nuestra visión de la vida y de los acontecimientos que en ella nos suceden:

– el otro no existe, todo soy yo

– la ilusión no existe, todo es real

– el tiempo no existe, todo es ahora

– el bien y el mal no existen, es inocente

Nuestras creencias determinan nuestros pensamientos, y son estos los que determinan nuestro estado físico, así que ahora ya sabemos que podemos cambiar lo que nos ocurre, cambiando nuestros pensamientos. 

Si ya tengo claro que un pensamiento me ha hecho enfermar….. otro pensamiento me puede hacer sanar ¿no?

Supongo que lo primero que viene a tu cabeza es que cambiar la forma de pensar es muy difícil ¿me equivoco?, bien, pues no seré yo quien te diga que no lo es. En función de lo poderosas que sean tus creencias, es decir, lo grandes que sean tus cadenas, será más fácil o más difícil par ti, lo que si te puedo asegurar es que se puede hacer, que todo es posible si tu crees que puede ocurrir y que tu eres la causa y el efecto de tu vida.

Espero que este artículo te haya gustado, no dudes en compartirlo si crees que se puede ser de utilidad a alguien que conozcas, ellos te lo agradecerán y yo también. Y no olvides darte las gracias por haberlo leído.

Esther Campillo.